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¿SABÍAS QUE ZARAGOZA TUVO UN BALNEARIO A ORILLAS DEL EBRO?

 


El 23 de junio de 1928, en el entorno de Macanaz, justo al lado del recientemente inaugurado Centro Naturista Helios, abre sus puertas un coqueto pabellón de madera, conocido como el Balneario del Ebro, diseñado por el arquitecto municipal Miguel Ángel Navarro.

Ubicado en la denominada playa de las cuerdas, sus maderas tintadas de azul y blanco recrean el estilo de esas elegantes casetas de baño que se prodigan por playas tan exclusivas como las de Biarritz o San Sebastián. El concesionario cobra unos céntimos por el uso de las cabinas, individuales o colectivas, e incluso alquila trajes de baño y toallas a quienes llegan sin equipo.

Tumbados a orillas del Ebro, frente a la imponente fachada del templo del Pilar, los zaragozanos y zaragozanas toman el sol ligeros de ropa, dándose luego unos buenos chapuzones en la zona del río delimitada por unos cabos o sogas, que dan nombre a la zona, y que sirven de asidero y seguridad frente a la corriente fluvial.
Los usuarios también disfrutan de un restaurante con veladores donde un refrigerio acompaña las tardes de calor. El Ebro, siempre traicionero, se cobra alguna vida en cuanto tiene ocasión; por ello, las instalaciones cuentan con un barquero de salvamento, atento a cualquier imprudencia de los bañistas.
El balneario subsiste hasta el año 1965, en que desaparece absorbido por las piscinas y espacios deportivos, públicos y privados, que surgen por los diferentes barrios de la ciudad.
Con este magnífico vídeo, Manuel Coyne legó a las generaciones futuras un rincón de la ribera del Ebro que un día soñó con ser mar.

FUENTES.
VIDEO
Manuel Coyne Buil. AHPZ.
FOTOGRAFÍAS.
- Balneario a orillas del Ebro. Imágenes de Antonio Passaporte. Biblioteca Virtual de Patrimonio Bibliográfico.
MÚSICA
The Trapezist. Quincas Moreira.
TEXTO Y EDICIÓN.
Mario Maganto Berdejo.

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