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LA CÁRCEL DE TORRERO DE ZARAGOZA.

La prisión provincial de Torrero se inaugura en 1928 por el Presidente del Consejo de MInistros, Miguel Primo de Rivera.
Toma así el relevo a la vieja cárcel de Predicadores, ubicada en la calle del mismo nombre, en el antiguo palacio de los Duques de Villahermosa.
La guerra civil absorbe con creces la capacidad de la nueva cárcel, por lo que las autoridades se ven en la necesidad de habilitar nuevamente el viejo presidio, donde, desde el 6 de abril de 1939, son realojadas 512 mujeres y 53 niños.
En cuanto a la cárcel de Torrero, se convierte en lugar de encarcelamiento de anarquistas, comunistas, socialistas y republicanos, muchos de los cuales son trasladados al cercano cementerio, donde son fusilados.
En los años sesenta del pasado siglo, son los miembros de la oposición antifranquista los que, junto con los condenados por causas comunes, ocupan las celdas de la prisión.
Del 8 al 15 de mayo de 1977 se celebra la semana pro amnistia, convocada para pedir la liberación de los presos.
El 19 de julio de 1977 se produce el motín de los comunes. Un grupo de este colectivo expresa en el tejado de la cárcel su demanda de amnistia.
El 30 de enero de 1978 visitan la prisión Bolea Foradada, de UCD, y y Julio García Pérez, del PSOE, con el encargo de elaborar un informe sobre las cárceles.
Los comunes, que reclaman medidas de gracia como los presos políticos, se amotinan y prenden fuego al presidio, impidiendo que los bomberos lo sofoquen. Dos reclusos mueren carbonizados. Dieciocho presos son condenados por sedición.
En 1989 se inicia el movimiento contrario al servicio militar obligatorio. Los insumisos condenados cumplen la pena en este centro penitenciario.
En el verano de 2001 la cárcel de torrero cierra sus puertas definitivamente.
En 2005 la prisión es derribada casi en su totalidad.
Lo que queda es tomado en octubre de 2010 por el movimiento ocupa.
Se convierte en el Centro Social Okupado Kike Mur en homenaje al insumiso Kike Mur Zubillaga.

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