Ir al contenido principal

LA ZARAGOZA DE LOS 60 VISTA POR JOSÉ ANTONIO MAENZA. SECUENCIAS RODADAS ...


En este vídeo se recogen los siguientes fragmentos de la película "El lobby contra el cordero", de José Antonio Maenza:
- Secuencias en la que aparece una bellísima Rosa Arcega posando en el monumento al Justicia, en la plaza de Aragón, mientras un nutrídisimo grupo de viandantes interrumpe su marcha para contemplar la escena.
- Secuencias en las que Miguel Labordeta, vestido de sacerdote, somete al joven José Miguel Franco de Espés al rito iniciático de anudarle la corbata, bajo la atenta mirada del capitalista -recreado por Manuel López-, asumiendo de este modo el tránsito desde su condición de joven rebelde a la de dócil burgués.
- Secuencias en las que el eminente Eloy Fernández Clemente, -por aquél entonces es un joven profesor de unos veinticinco años de edad-, interpreta el papel de un policía represor que persigue por Independencia y Plaza de Aragón a un estudiante revoltoso. Porta en su mano derecha una pistola y en la izquierda un libro que, según relata Julian Villalba en el Documental "Vuelta atrás. Aragón TV. Maenza", es el de su propia tesis.

SITUANDO LOS HECHOS.
Aragón ha sido tierra prolífica en cineastas de primer nivel.
Desde Eduardo Jimeno, que rueda en 1899 "Salida de misa de doce del Pilar de Zaragoza", hasta Paula Ortíz, una de las más prestigiosas directoras de nuestro panorama actual, son muchos los realizadores que han dejado su impronta en el universo cinematográfico.
Junto a Segundo de Chomón y Luís Buñuel, que ocupan por derecho propio un lugar en el Olimpo del celuloide universal, destacan Florián Rey, José María Forqué, Carlos Saura, Antonio Artero y José Luís Borau, a los que ha de añadirse una nueva y prolífica generación, de la que forman parte Pilar Palomero, Nata Moreno, Miguel Ángel Lamata, Nacho G. Velilla, Pablo Aragués o Ciro Altabás.
Gracias al trabajo de investigación realizado por Javier Hernández Ruíz, Pablo Pérez Rubio o Graciela de Torres, entre otros, hoy conocemos la figura y obra de un cineasta aragonés, en este caso alternativo: José Antonio Maenza.
Este joven turolense, nacido en Cella en 1948, aunque radicado con su familia en Teruel, llega a la capital del Ebro en 1966 con el propósito de estudiar en la Facultad de Filosofía y Letras. Tiene por aquél entonces 18 años.
Lector compulsivo y cinéfilo empedernido, pero sin ningún conocimiento técnico, sueña con dirigir un cine militante, callejero y contestario, enfrentado al modelo impuesto por la industria cinematográfica.
Son sus fuentes de inspiración la "Nouevelle Vague", con Jean-Luc Godard como uno de sus máximos exponentes; el cine underground -subterráneo-, la cultura pop, el movimiento situacionista, Passolini o Gonzalo Suárez.
Como a Andy Warhol, le fascina la estética pop, el comic, el cartel y los símbolos externos de la sociedad de consumo: los coches, las grandes superficies comerciales, los electrodomésticos...
El campus universitario zaragozano resulta ser el paraíso soñado por una juventud profundamente inquieta, que necesita respuestas políticas y culturales alternativas a las impuestas por el asfixiante régimen instalado en la España de aquellos años.
Maenza se sumerge rápidamente en ese mundo colaborando en las publicaciones universitarias "Más margen" y "Cine, ciudad y universidad. Frente cine libre" y en el cineclub del Centro Pignatelli.
Además, escribe poemas y caligramas, y participa en tertulias literarias.
En 1967 diseña junto con otros compañeros un curso de cine titulado "La aventura de los realismos: introducción al cine como forma de expresión completa: para un entendimiento del cine independiente", que financia la propia Universidad. En el mismo se incluye un ejercicio práctico, consistente en realizar un rodaje.
Es el mecanismo del que se sirve José Antonio Maenza para cumplir el sueño de rodar la que se convertirá en la primera película de una escasísima filmografía pero suficiente como para convertirlo en una de las más importantes figuras de la vanguardia cinematográfica española: "El lobby contra el cordero".
No es momento ahora de hablar de su película -proyectada únicamente en circuitos muy restringidos de Zaragoza, Madrid, Valencia o Barcelona-, ni de su dramática existencia -cleptomanía, rodajes con cámaras sin película, drogas, abandono personal, psiquiátricos...-, ni de su trágica muerte.
Me interesa mostraros, en este y sucesivos vídeos, aquella Zaragoza de los años 1967 y 1968 cuyas calles Maenza convierte en un gigantesco plató por el que se pasea la cámara sin ataduras y sin ningún tipo de permiso administrativo.
La última parte del rodaje se superpone temporalmente con la revuelta parisina de mayo del 68; la primera, lo precede.

MÚSICA
Cocktail Hour, de Aaron Kenny. Youtube.

Comentarios

Entradas populares de este blog

ZARAGOZA Y LOS MAGNÍFICOS AÑOS 60. UNA DÉCADA PRODIGIOSA.

Estamos en 1960. Unos años antes, Franco incorpora al Gobierno a los tecnócratas del Opus Dei, que emprenden la liberalización económica y la apertura del régimen al mundo exterior. Atrás quedan los años de la autarquía, del estraperlo y de las cartillas de racionamiento, iniciándose en la década de los sesenta lo que vendrá en llamarse el milagro económico español. Durante esos años surge una clase media llena de optimismo y de vitalidad que aspira a mejorar su calidad de vida aunque sea realizando jornadas de trabajo interminables. Zaragoza necesita mano de obra abundante. Y la obtiene de las gentes venidas de los núcleos rurales de Aragón, de Soria, de Andalucía o de Extremadura, que se instalan en nuestra ciudad buscando una vida mejor. La capital del Ebro pasa de los 326.000 habitantes que tiene en 1960 a los casi quinientos mil al inicio de los setenta. La necesidad de dotar de vivienda a tanta población dispara la especulación del suelo y los atentados contra el patrimonio urban...

ADIOS ZARAGOZA ANTIGUA. EDIFICIOS DESAPARECIDOS EN EL SIGLO XX EN EL ENTORNO DE LA PLAZA DE SAN PEDRO NOLASCO.

  CASA DE LOS DIPUTADOS DEL REINO. En el siglo XVI se levanta la casa de los Diputados del Reino, un palacio renacentista que sirve de hospedaje a los diputados de la Diputación General del Reino que no residen en la ciudad. Abolidos los fueros de Aragón por Felipe V, la Generalidad se disuelve en 1708. La casa de los Diputados pasa a depender del Bayle General de Aragón, funcionario que administra el patrimonio del monarca en territorio aragonés y recauda peajes o derechos de explotación de minas y tierras reales. En el siglo XIX, el Ayuntamiento asume la titularidad del inmueble, que pasa a denominarse  Aduana Vieja. Se destina a diferentes usos, como retén de bomberos o depósito municipal. Declarado en estado ruinoso en 1864, es derribado parcialmente. Con ocasión del plan urbanístico que da origen a la actual calle de San Vicente de Paúl, lo que queda del edificio es demolido en los años treinta. Por fortuna, sobrevive a la piqueta la Casa de Palafox ubicada enfrente. Sobr...

LOS BOMBARDEOS DE ZARAGOZA DURANTE LA GUERRA CIVIL ESPAÑOLA.

Cuando se produce la sublevación del 18 de julio de 1936, el General Cabanellas es la máxima autoridad militar de Zaragoza. A pesar de la fuerte implantación del anarcosindicalismo en la capital del Ebro, las inclinaciones republicanas del General le permiten ganar tiempo frente a un expectante movimiento obrero. Circunstancia que aprovecha para declarar el Estado de Guerra e ilegalizar partidos y sindicatos, procediéndose al encarcelamiento o eliminación de los representantes y activistas políticos republicanos y de los líderes sindicales. Durante todo el conflicto, Zaragoza está en manos del bando nacional. Desde el primer momento, la aviación republicana, conocida popularmente como "La Gloriosa", considera objetivo militar de primer orden la capital del Ebro. Los ataques aéreos se inician en julio de 1936 y se mantienen mientras dura la guerra. Algunos tienen claros objetivos militares. Otros van dirigidos contra la población civil, ocasionando decenas de muertos y heridos...