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LA ZARAGOZA DE LOS AÑOS 70 EL PASEO DE LA INDEPENDENCIA Y EL REENCUENTRO CON LA LIBERTAD.

 


El paseo de la Independencia es desde sus orígenes lugar de encuentro de los zaragozanos, el lugar por el que pasean, conversan o disfrutan de un refresco sentados en un velador.
En 1961 sufre una transformación radical.
El elegante bulevar desaparece, siendo sustituido por una avenida con doce carriles, puesta al servicio del tráfico rodado.
De los 326.000 habitantes que tiene la ciudad a comienzos de los sesenta pasa a cerca de 500.000 cuando se inicia la década siguiente.
Con la demolición de las denominadas casas antiguas, se incorporan al paseo de la Independencia modernas corrientes arquitectónicas que vienen a romper la armonía constructiva que se ha ido configurando a lo largo de los años.
Esta tendencia, que inaugura un gran centro comercial en 1967, reniega de los elementos ornamentales, otorgándole todo el protagonismo al vidrio. O al frío e inexpresivo hormigón.
En esta apuesta por una mal entendida modernidad, el tranvia se convierte en el enemigo a batir.
Se arrancan o soterran las vías, y este medio de locomoción que nace con el siglo XX muere en los años setenta.
El Ayuntamiento decide que ruidosos y contaminantes autobuses se ocupen del transporte público.
El 20 de noviembre de 1975 muere Franco.
Los zaragozanos, aunque saben que el tránsito de la dictadura a la democracia es inevitable, también son conscientes de que no son pocos los obstáculos a superar.
Como si fuera un vigoroso río, vienen a desembocar en el paseo de la Independencia todas las reivindicaciones promovidas por los sectores populares, intelectuales, económicos, políticos y culturales.
Las manifestaciones se suceden, reivindicando la legalización de partidos y sindicatos, la celebración de elecciones libres, la aprobación de la constitución, el derecho a la autonomía, las mejoras sociales de la clase obrera o la igualdad entre hombres y mujeres.
Los carteles electorales y las octavillas que informan a los ciudadanos de las diferentes demandas sociales convierten en no pocas ocasiones el tradicional salón de la ciudad en un auténtico vertedero.
Las protestas no autorizadas y los cortes de tráfico son reprimidos por los agentes de la autoridad, que persiguen a los revoltosos a golpe de porra.
Los manifestantes más avezados encuentran en los Espumosos, en la Librería General o en aquellos establecimientos que se muestran comprensivos con los disidentes, un lugar en el que proteger sus espaldas del castigo de la goma.
Pero reivindicación y diversión no son términos incompatibles.
Los gritos a favor de la amnistia no están reñidos con una parada en la calle Moneva para reponer fuerzas disfrutando de un grasiento bocadillo de calamares o de patatas bravas en el Calamar Bravo. De un bocata de champiñones en La Nicanora, o de un buen plato de moluscos picantes en La Mejillonera.
Y asistir al cine Elíseos a ver una película de arte y ensayo, en versión original, es totalmente conciliable con mover el esqueleto en alguna de las discotecas que se reparten por las zonas de Camino de las Torres, Francisco de Vitoria o San Juan de la Cruz.
En las décadas siguientes, los grandes espacios comerciales que se van abriendo en diferentes puntos de la ciudad, llaman la atención de los ciudadanos, que ven concentradas las respuestas a sus necesidades comerciales y de ocio en este tipo de conglomerados.
El paseo de la Independencia se resiente, e inicia un período de decadencia que tarda en superar algunos años.
La recuperación del tranvía, las importantes limitaciones impuestas al tráfico rodado y el interés que sus locales despiertan entre las grandes compañías textiles, cosméticas o comerciales en general, le han devuelto al paseo su histórico vigor, convirtiéndolo en el principal punto de confluencia intergeneracional.
FUENTES
FOTOGRÁFICAS.
- Imagen de la plaza España y del paseo de la Independencia a comienzos del siglo XX. AMZ.
- Transeuntes paseando por Independencia. 1925. Extraída del libro "Zaragoza años veinte. 81 fotografías de Roisin (1925-1931)".
- Vista aérea de la plaza de Aragón y avenida de la Independencia. Hacia 1965. Coyne. AHPZ.
- Imagen a color de la plaza de España y del paseo de la Independencia. Delcampe.
- Vista panorámica plaza de España, con tranvía, y paseo de la Independencia. 1961-1967. Manuel Arribas. AMZ.
- Avenida de la Independencia a la altura del edificio de Telefónica. Coyne. AHPZ.
- Manifestación contra el Estatuto de los Trabajadores. 1979. Archivo Histórico Comisiones Obreras de Aragón.
- Kiosco de prensa frente a Los Espumosos. Jarke. 1968.
- La Mejillonera. 2012. Mario Maganto Berdejo.
- El resto de fotografías fueron tomadas por Gerardo Sancho Ramo. AMZ.
OTRAS.
- Cartel de la película "Helga, el milagro de la vida".
- Cartel de la película "Johnny cogió su fusil".
- Posavasos de diversas discotecas de los años 60. Web de coleccionismo.
VÍDEOS.
Mario Maganto Berdejo.
MÚSICA.
Parisian Cafe. Aaron Kenny. Youtube.
TEXTO Y EDICIÓN.
Mario Maganto Berdejo.

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