Ir al contenido principal

CANAL IMPERIAL DE ARAGÓN DEPÓSITOS DE CASABLANCA

El Canal Imperial de Aragón constituye una de las obras hidráulicas más importantes de Europa llevadas a término en el siglo XVIII.
Impulsada por los Condes de Floridablanca y de Aranda, y ejecutada por el canónigo Ramón de Pignatelli, gracias a ella se favorece el desarrollo económico del valle del Ebro, y de Zaragoza, especialmente.
El Canal Imperial de Aragón permite poner en riego millares de hectáreas, impulsa la industrialización, supone una nueva vía de transporte de personas y mercancías entre Aragón y Navarra y facilita el consumo de boca de la capital maña.
Durante más de dos siglos, el Canal suministra a la red el agua que beben los zaragozanos.
El primer depósito de almacenamiento y distribución de sus aguas se construye a finales del siglo XIX en el barrio de Torrero, en el espacio que hoy ocupa el parque Pignatelli.
Años después, se levantan unos nuevos depósitos en el barrio de Casablanca, que se integran en la actualidad en un  bonito parque, que constituye uno de los lugares más apropiados de la ciudad para pasear, hacer deporte, caminar, leer o escuchar el rumor de las aguas.

MÚSICA.
-Una furtiva lágrima.
Relaxcome

Comentarios

Entradas populares de este blog

ZARAGOZA Y LOS MAGNÍFICOS AÑOS 60. UNA DÉCADA PRODIGIOSA.

Estamos en 1960. Unos años antes, Franco incorpora al Gobierno a los tecnócratas del Opus Dei, que emprenden la liberalización económica y la apertura del régimen al mundo exterior. Atrás quedan los años de la autarquía, del estraperlo y de las cartillas de racionamiento, iniciándose en la década de los sesenta lo que vendrá en llamarse el milagro económico español. Durante esos años surge una clase media llena de optimismo y de vitalidad que aspira a mejorar su calidad de vida aunque sea realizando jornadas de trabajo interminables. Zaragoza necesita mano de obra abundante. Y la obtiene de las gentes venidas de los núcleos rurales de Aragón, de Soria, de Andalucía o de Extremadura, que se instalan en nuestra ciudad buscando una vida mejor. La capital del Ebro pasa de los 326.000 habitantes que tiene en 1960 a los casi quinientos mil al inicio de los setenta. La necesidad de dotar de vivienda a tanta población dispara la especulación del suelo y los atentados contra el patrimonio urban...

ADIOS ZARAGOZA ANTIGUA. EDIFICIOS DESAPARECIDOS EN EL SIGLO XX EN EL ENTORNO DE LA PLAZA DE SAN PEDRO NOLASCO.

  CASA DE LOS DIPUTADOS DEL REINO. En el siglo XVI se levanta la casa de los Diputados del Reino, un palacio renacentista que sirve de hospedaje a los diputados de la Diputación General del Reino que no residen en la ciudad. Abolidos los fueros de Aragón por Felipe V, la Generalidad se disuelve en 1708. La casa de los Diputados pasa a depender del Bayle General de Aragón, funcionario que administra el patrimonio del monarca en territorio aragonés y recauda peajes o derechos de explotación de minas y tierras reales. En el siglo XIX, el Ayuntamiento asume la titularidad del inmueble, que pasa a denominarse  Aduana Vieja. Se destina a diferentes usos, como retén de bomberos o depósito municipal. Declarado en estado ruinoso en 1864, es derribado parcialmente. Con ocasión del plan urbanístico que da origen a la actual calle de San Vicente de Paúl, lo que queda del edificio es demolido en los años treinta. Por fortuna, sobrevive a la piqueta la Casa de Palafox ubicada enfrente. Sobr...

LOS BOMBARDEOS DE ZARAGOZA DURANTE LA GUERRA CIVIL ESPAÑOLA.

Cuando se produce la sublevación del 18 de julio de 1936, el General Cabanellas es la máxima autoridad militar de Zaragoza. A pesar de la fuerte implantación del anarcosindicalismo en la capital del Ebro, las inclinaciones republicanas del General le permiten ganar tiempo frente a un expectante movimiento obrero. Circunstancia que aprovecha para declarar el Estado de Guerra e ilegalizar partidos y sindicatos, procediéndose al encarcelamiento o eliminación de los representantes y activistas políticos republicanos y de los líderes sindicales. Durante todo el conflicto, Zaragoza está en manos del bando nacional. Desde el primer momento, la aviación republicana, conocida popularmente como "La Gloriosa", considera objetivo militar de primer orden la capital del Ebro. Los ataques aéreos se inician en julio de 1936 y se mantienen mientras dura la guerra. Algunos tienen claros objetivos militares. Otros van dirigidos contra la población civil, ocasionando decenas de muertos y heridos...