"Desta manera caminé por aquella tierra toda hasta venir a dar en Zaragoza con mi persona. Que no me dio pequeño contento aportar en aquella ciudad tan principal y generosa. Como la mocedad estimulaba y el dinero sobraba y las damas della incitaban, me fui deteniendo allí algunos días. Que todos y muchos más fueran muy pocos para considerar y gozar de su grandeza. Tan hermosos y fuertes edificios, tan buen gobierno, tanta provisión, tan de buen precio todo, que casi daba de sí un olor de Italia". Esto es lo que dice de la Zaragoza del siglo XVI Guzmán de Alfarache, el pícaro que recrea Mateo Alemán en su novela del mismo nombre. Una Zaragoza que junto con Barcelona, Mallorca y Valencia constituyen las joyas de la Corona de Aragón. En esa centuria, la capital del Ebro cuenta con una población de unos 25.000 habitantes. Las autoridades y los miembros más destacados de la nobleza y de la burguesía se adhieren a las corrientes constructivas del Renacimiento, levantando magnific...
La historia y la cultura de Zaragoza y de Aragón